Baño de Cajón

por Cristian Fuenzalida.... La Cossogne Diplomatique

sábado, diciembre 03, 2005

¡Usted no me mire!... ¡Trabaje!


Estupefactos quedaron los asistentes a una de las tantas magnas inauguraciones que el gobierno de Chile ha estado llevando a cabo estas últimas semanas. Lugar: Hospital Carlos Van Buren de Valparaíso. Es que cuando alguna persona se sale de madres impresiona, pero si esto mismo viene de un proclamado mártir del servicio público, la reacción es más fuerte que ver a Sara Vásquez desnuda en medio de la plaza Italia.

¡Usted debería estar agradecida de tener trabajo señora!, ¡Para trabajar se le paga! Hay muchos cesantes en Chile, claro, pero ¿deberíamos sentirnos orgullosos y agradecidos porque tenemos trabajo, cuando este mismo no es más que mierda, esterilizada, pero mierda al fin?

Digamos que las declaraciones del señor Pedro García fueron por así decirlo desafortunadas, y en mi opinión una vergüenza. Según este discurso, ¿cuál es la postura del gobierno de Chile frente a la dignidad laboral? Se reduce simplemente a “trabaje como esclavo y viva como esclavo”. Es que la monarquía absoluta pasó de moda hace más de un siglo señores. No podemos ordenar todo a nuestra pinta bajo la amenaza de la hoguera o la horca.

Chile es un país con un alto índice de enfermedades mentales como el stress y el “burnout”. Estas se producen por las deficientes condiciones tanto físicas como ambientales en las que nuestra gente trabaja. ¿Podemos entonces venir a reclamarle a alguien que sonría más de ocho horas diarias tras una tarima en un pasillo de hospital?

Me parece, señores, que justificar la desgracia de alguien con una peor es por decirlo menos precario, sobre todo viniendo de un miembro del proyecto “crecer con igualdad”. ¿Igualar hacia abajo?

La mediocridad nos invade, es imposible mejorar algo si aquellos que mueven los hilos de esta sociedad para justificar sus errores institucionales culpan a los de más abajo de no ser agradecidos con su “suerte”. Así no se llega a ninguna parte, y estoy seguro que después de terminado el sumario interno del hospital del puerto, aquella auxiliar paramédico va a estar muy agradecida con su nueva condición de cesante, Señor Ministro. Ya me lo imagino: “ya no se puede bajar mucho más” diría con una sonrisa y se irá a su casa a ver televisión.

Yo me pregunto por qué no se les dijo desde un principio, y bajo la lógica García, a los familiares de detenidos desaparecidos: “¿Por qué se quejan? Si les podría haber pasado a ustedes “. Entre esto y el “si lo hice no me acuerdo” no me puedo decidir cuál es más absurdo, burdo y patético.




Cristian Fuenzalida